MEDIO FÍSICO DE MORALEJA DE ENMEDIO

1. Situación geográfica. Marco comarcal.
2. Extensión del término.
3. Morfología, topografía y clinometría.
4. Hidrología. Aguas superficiales y subterráneas. Corrientes permanentes y estacionales.
5. Medio natural: Vegetación, suelos (tipos).
5.1. Corología. Piso biocimático.
5.2. Series de vegetación.
5.3. Vegetación actual.
5.4. Fauna.
5.5. Edafología.
6. Clima.

1. SITUACIÓN GEOGRÁFICA. MARCO COMARCAL.

El término municipal de Moraleja de Enmedio se localiza, dentro de la provincia de Madrid, en el Sur, justo al Sur del municipio de Móstoles y al Suroeste de Fuenlabrada, con cuyos núcleos de población dista tan solo a 7 y 6 kilómetros respectivamente.

Esta delimitado por las coordenadas geográficas x = 419.950 y x = 428.760, e y = 4.453.340 e y = 4.460.349, referidas a la proyección U.T.M. Las coordenadas del núcleo urbano de Moraleja de Enmedio (referidas a la iglesia) son x = 427.008, y = 4.457.154 y z = 682 m.

Se encuentra situado al Este del río Guadarrama, por su margen izquierda –el núcleo urbano a 7,5 kilómetros del río, mientras que el limite occidental del municipio a tan solo unos 500 metros del mismo, en plena campiña madrileña y en un área extremadamente llana. Ocupa los parajes de “La Mesa”, “El Capitán”, “Cerro del Aguila”, “la Relojera”, “La Zapatera”, “El Pendón”, “Cárcavas”, “Maturana”, “Las Matillas”, “El Junqueral”, “Fuente del Cura”, “Pradera del Unqueral”, “Los Barrancos”, “Las Vegas”, “Cerro El Mapa”, “El Meón”, “Cerro La Horca”, “Cerro de las Avutardas”, y “El Pino”.

Como ya se ha indicado, al Norte y Noroeste limita respectivamente con los términos municipales de Móstoles y Fuenlabrada. Al Noroeste linda con Arroyomolinos, hacia el Oeste con Navalcarnero, Al Sureste con Batres, por el Sur con los municipios de Serranillos del Valle y Griñón, mientras que al Este tiene lindes comunes con el término municipal de Humanes de Madrid.

Situado en la comarca agraria Sur-occidental, que ocupa dentro de la comunidad la posición que su propio nombre indica, Moraleja de Enmedio queda enclavado en la campiña, en pleno borde occidental de la fosa del Tajo, dentro de la denominada “facies Madrid”.

2. EXTENSIÓN DEL TÉRMINO.

La superficie total del municipio de Moraleja de Enmedio es de 3.087,34 hectáreas, de las cuales 1.841,12 hectáreas quedan al Sur de la carretera local que enlaza Fuenlabrada con la autovía A-5, por Moraleja de Enmedio y Arroyomolinos, no existiendo núcleos urbanos de entidad –aparte del antiguo conjunto edificado de Moraleja La Mayor, mientras que las 1.246,22 hectáreas restantes quedan al Norte de dicha carretera, en donde están enclavados el casco urbano de Moraleja de Enmedio y las urbanizaciones de Las Colinas, Las Yucas y La Paloma, así como los dos polígonos industriales.

3. MORFOLOGÍA, TOPOGRAFÍA Y CLINOMETRÍA.

Fisiográficamente, el municipio de Moraleja de Enmedio forma parte de la unidad Campiña, concretamente dentro de la “Campiña sensu stricto”, unidad de la Zona de Transición, entre los relieves del Sistema Central (Sierra y piedemonte) y la Depresión del Tajo.

Dentro de las regiones, zona de transición y comarcas geográficas naturales de Madrid, según F. Hernández Pacheco (1941), se sitúa en los llanos del Sur (Llanura de Castilla La Nueva), cabalgando entre el Valle Bajo del Guadarrama, en donde se ubica el tercio oriental municipal, y los Llanos del Sur propiamente dichos para el resto del territorio.

Este tipo de formación define la llanura sedimentaria contigua al borde del Macizo Hercínico. Las facies detríticas de borde ocupan toda la extensión del municipio y representan la sedimentación de origen mecánico al borde del Sistema Central. Constituyen la denominada facies Madrid, compuesta principalmente por arcosas feldespáticas provenientes de la destrucción de los relieves graníticos y metamórficos del Guadarrama.

Los yesos no aparecen a profundidades inferiores a los 150 metros, estando normalmente a mas de 200 metros bajo las arcosas. Entre ambas formaciones, los yesos y las arcosas de facies de borde, es característica la existencia de un nivel de arcillas negras organógenas.

En detalle, se trata de una llanura poco degradada por el encajamiento fluvial del río Guadarrama, que va dejando sobre ella amplias vaguadas. Aunque la orientación general de la mencionada rampa es Noroeste-Norte a Sureste-Sur, en los terrenos que ocupa el municipio, debido a la incidencia del río Guadarrama, que transcurre de Norte a Sur, por el Oeste de Moraleja de Enmedio, la pendiente declina de Este a Oeste.

En algunos de los arroyos y vaguadas más importantes, situados al Noroeste y Norte, se acumulan depósitos cuaternarios recientes, datados del Holoceno, con poca entidad superficial y escasa potencia. Estos coluviones recientes están formados por arenas y, en algunos casos, arcillas. Fisiográficamente, se consideran pertenecientes a la Vega fluvial “sensu stricto”, de la Cuenca o Fosa del Tajo.

Los terrenos del municipio se sitúan en plena Fosa del Tajo, -en un área con la estructura típica de la facies Madrid-, aproximadamente con 670 metros de altitud media y orientación general del termino Oeste. El territorio municipal presenta un aspecto suavemente ondulado, alomado, bastante alejado de la monótona llanura que ofrece el paisaje de una docena de kilómetros hacia el Este. La orientación de las pendientes es por tanto múltiple, predominando las orientaciones Noroeste y Sureste, y en menor medida, Norte y Sur.

De topografía bastante regular y ondulada, con pendientes suaves a medias, predominando las situadas en el intervalo del 3 al 10%. En el esquema adjunto se da una visión de la clinometría municipal (mapa de pendientes).

Los cerros y lomas principales, con sus respectivas altitudes, son de Norte a Sur los siguientes:

o Loma de La Mesa (663 m.)
o Loma del Capitán (662 m.)
o Cerro del Aguila (685 m.)
o Loma del Hierro (700 m.)
o Loma de La Paloma (702 m.)
o Las Colinas (662 m.)
o Loma de La Zapatera (670 m.)
o El Pendón (640 m.)
o Loma del Unqueral (661 m.)
o Cerro Charcas de Moraleja (704 m.)
o Cerro El Mapa (687 m.)
o Loma de Las Vegas (670 m.)
o Cerros de Fuente del Cura (666 m.)
o Loma de Cárcavas (643 m.)
o Loma de Maturana (641 m.)

La altitud del termino varia entre los 558 metros, como cota mas baja, situada en el Arroyo de los Combos de los Regueros, en las proximidades del río Guadarrama, y los mencionados 704 metros del cerro Charcas de Moraleja, como la mas alta, estando esos puntos situados al Oeste y Este respectivamente.

El cerro Charcas de Moraleja, localizado a 1 kilometro al Sur del núcleo urbano de Moraleja de Enmedio, es un vértice geodésico de tercer orden.

4. HIDROLOGÍA. AGUAS SUPERFICIALES Y SUBTERRÁNEAS. CORRIENTES PERMANENTES Y ESTACIONALES.

En el municipio de Moraleja de Enmedio no existe ninguna corriente permanente, representada en las cercanías por el río Guadarrama, situado a tan solo unos 500 metros de su limite meridional. Por tanto, los terrenos municipales, al estar situados directamente en conexión con el nivel freático de dicho río, se aseguran la recarga acuífera del sistema localizado en estos parajes. El nivel acuífero básico piezométrico del área se sitúa en torno a los 550 – 560 metros.

Por consiguiente, las captaciones que exploten este sistema acuífero deberán rebasar en varias decenas de metros la cota piezométrica si se desean obtener caudales rentables.

Las características geológicas determinan las condiciones en las que se presentan las aguas subterráneas. En los materiales detríticos de la facies Madrid existen aguas con buena calidad. Los acuíferos se localizan en los niveles de arenas más groseras (irregulares), situadas en medio de las arcosas y arcillas. La profundidad en sondeos de estos acuíferos es variable, dado el carácter alternante e irregular de las arcillas, arcosas y arenas que constituyen la facies Madrid. En la parte occidental del municipio, y especialmente en el cuadrante suroccidental, es donde se registran las aguas de mejor calidad, en consonancia con lo anteriormente dicho, existiendo afloramientos como la Fuente del cura, que confirman estas aseveraciones.

En el resto del territorio se mantiene también esa tónica general, aunque en algún punto localizado pueden encontrarse aguas de peor calidad por su contaminación en niveles yesosos inferiores (en algún punto aislado del Este).

La calidad físico-química del agua es media, apta en principio para el consumo humano con unos tratamientos básicos y de buena calidad para el riego. Existen bastantes pozos en el área nororiental y central.

Las corrientes estacionales están representadas por numerosos arroyos, desembocando los principales en el río Guadarrama, y los secundarios en aquellos. Entre los primeros, se cuenta el arroyo de los Combos de los Regueros, que transcurre paralelo al limite municipal noroccidental, limitando con este por su extremo Oeste. En él desembocan, de Norte a Sur, los arroyos de La Mesa, arroyo de Valdehuertas o de Valdecastellanos –que a su vez recibe las aguas de los arroyos de Valdehigueras y de Val de las Fuentes-, arroyo de la Ruana, arroyo de Moraleja La Mayor o del Sotillo –Que recibe las recogidas por el arroyo de los Barrancos-, barranco de las Cárcavas, barranco de las Matillas y barranco de las Loberas. En segundo lugar, El arroyo del Monte o de Valdecarros, al que vierten los arroyos de la Fuente del Cura y el arroyo del Tochuelo.

5. MEDIO NATURAL: VEGETACIÓN. SUELOS (TIPOS).

5.1. Corología. Piso biocimático.

Dentro de la región Mediterránea, en la que se encuadra en su totalidad la provincia de Madrid, el municipio de Moraleja se localiza en la Superprovincia Mediterraneo-Iberoatlántica, Provincia Carpetano-Ibérico-Leonesa, subprovincia Carpetana y Sector Guadarrámico, correspondiendo enteramente al Subsector y Distrito Matritense, asentado sobre sedimentos detríticos (suelos silíceos, de textura arenosa; arcosas), desarrollados en el Neogeno.

Los territorios municipales se sitúan dentro del piso Mesomediterráneo, caracterizado por poseer una temperatura media anual (T) entre 12ºC y 16ºC, la temperatura media de las mínimas del mes más frío (m) entre 0ºC y 5ºC, la temperatura media de las máximas del mes mas frío (M) entre 8ºC y 13ºC, la temperatura media del mes más frío ™ entre 4ºC y 9ºC, y los meses en donde estadísticamente son posibles las heladas (H) comprenden desde Noviembre hasta Abril.

La precipitación se encuentra entre los márgenes correspondientes al tipo de ombroclima seco medio (400 – 500 mm. anuales).

5.2. Series de vegetación.

La vegetación queda enclavada, en cuanto a las series climatófilas se refiere, dentro de la serie meso-supramediterránea guadarrámico-ibérica silicícola de la encina (Junípero oxycedri – Quercetum rotundifoliae), cuya vegetación potencial son los encinares silicícolas de ombroclima seco o subhumedo inferior. Dentro de esta serie, se corresponde a su faciación matritense sobre sustratos detríticos (arenas).

Por otra parte, siguiendo dentro de esta clasificación fitosociológica, algunos terrenos situados al Noroeste y Centro municipal, siguiendo los arroyos, están ocupados por vegetación riparia, encuadrada dentro de las series edafófilas y desarrollada en un medio relacionado con el agua. Dicha comunidad forma parte de la serie riparia sobre suelos silíceos arenosos (Querco pyrenaicae – Fraxinetum; Galio broteriani – Alnetum; Rubo corylifolii – Salicetum atrocinerae), cuya vegetación potencial son las fresnedas y saucedas mesomediterráneas.

5.3. Vegetación actual.

En los terrenos considerados, cuya vegetación potencial sería como ya se ha indicado un encinar, -caracterizado por poseer un sotobosque pobre en arbustos y lianas perennifoliolustrosas, siendo el árbol dominante la encina o carrasca, Quercus rotundifoliae Lam. (serie Junípero oxycedri – Quercetum rotundifoliae Rivas-Martínez (1964) 1975)-, tan solo se pueden encontrar actualmente algunas de las etapas seriales de dicha clímax, o dicho de otra manera, etapas regresivas producidas por la alteración antrópica del medio natural, siendo la mas extendida las comunidades asentadas sobre cultivos de cereal en secano, en las que se desarrolla una asociación meseguera particular: Verónico triphyllo – Cerastietum dichotomi.

Por lo que respecta a la serie riparia, también alterada radicalmente, es frecuente encontrar tan solo comunidades herbáceas, normalmente sin arbolado y pocas veces con matorral, muchas veces limitada al borde de las parcelas cultivadas y caminos.

Para poder definir comprensiblemente las distintas comunidades vegetales distinguiremos entre formaciones arbóreas, matorrales y comunidades herbáceas. Asimismo, se analizarán los cultivos existentes, ya que en este municipio tienen una entidad espacial absolutamente predominante.

Formaciones Arbóreas

1. Arbolado ripario.

Con representación escasa, situados en torno a algunos arroyos y barrancos, sobre todo en ciertos puntos de los arroyos del Norte (Valdecastellanos, Valdehuertas y Val de las Fuentes) o Este (cercanías del núcleo urbano), se pueden encontrar pequeños bosquetes o grupos de diversos árboles y arbustos, que representan los restos del bosque galería que existía, entre los que destacan cuantitativamente los olmos (Ulmus minor), cada vez mas diezmados desde la aparición de la grafiosis, chopos (Populus nigra) o algunos fresnos aislados (Fraxinus angustifolia), y junto a éstos, los sauces o salgueros (Salix atrocinerea y Salix salvifolia).

2. Pinares.

En unas pocas hectáreas del Noroeste, formando una masa común con el término de Arroyomolinos, se localiza un disclimax de pino piñonero (Pinus pinea L.) sobre suelos muy arenosos. Otra masa, todavía de menor extensión, aparece en el Sur municipal. Proceden de las repoblaciones de hace mas de 35 años, con epicentro en Navalcarnero.

Matorrales

1. Matorrales ruderal-nitrófilos.

Limitados casi exclusivamente a pequeños grupos de juncos churreros (Scirpus holoschoenus), usualmente en lindes de parcelas o partes bajas de las vaguadas, indicando la presencia de aguas subsuperficiales. Se localizan especialmente en los valles del Noroeste, Este y Sur. En el área próxima al núcleo urbano, en vaguadas mas nitrófilas, son sustituidos por grupos de zarzas (Rubus ulmifolius), que también aparecen en las partes mas degradadas del arroyo de Valdecastellanos.

2. Retamares.

En escasos puntos de la región más occidental, en terrenos incultos, se localizan retamares degradados, dominados por la retama de bolas (Lygos sphaerocarpa), típico representante de los territorios con vocación de encinar, ya deforestados, sobre las arcosas miocenas de Madrid. En una pequeña superficie del Suroeste, junto a Cotorredondo –en el término municipal de Batres-, todavía quedan algunas encinas dispersas entre el matorral, frecuentemente de porte achaparrado. Abundando en este área citisus scoparius, santolinas rosmarinifolia y chemaeciparisus, thimus vulgaris y algunos thimus mastichina (en cursiva informacion recogida por el autor del proyecto). La escoba negra (Cytisus scoparius), que antiguamente no debió ser escasa, tan solo queda representada por algún ejemplar aislado en las proximidades de algún camino, linde o carretera.

Comunidades herbáceas

1. Olivares y Viñedos / Secanos / Regadíos.

2. Pastizales.

Las diferentes condiciones de humedad, tanto edáfica como ambiental, profundidad y composición del suelo, insolación, ruderalización, etcétera, determinan la variabilidad de estas comunidades. En el municipio de Moraleja de Enmedio no hay apenas diversidad. Se refieren a pequeñas parcelas incultas básicamente localizadas en la proximidad de los núcleos urbanizados, en los que abundan diversas crucíferas, boraginaceas y gramíneas. Son parcelas con excesivo pastoreo, muy nitrificadas. Las especies más representativas son Avena spp., Bromus sterilis, Bromus hordaceus, Campanula erinus, Eryngium campestre, Rumex acetosella, Diplotaxis muralis, Diplotaxis virgata, Brassica barrelieri, Verónica arvensis y Daucus carota.

3. Herbazales ruderales.

La gran ruderalización, consecuencia del tratamiento humano, orienta la evolución de las formaciones vegetales citadas anteriormente hacia comunidades mas nitrófilas, tanto en medios ruderales y ambientes viarios, como en terrenos removidos, taludes y cunetas. En ellos son frecuentes especies como Urtica dioica, Polygonum aviculare, Petrorrhagia prolifera, Rumex crispus, Diplotaxis muralis, Diplotaxis virgata, Brassica barrelieri, Cardamine hirsuta, Medicago mínima, Trifolium cherlieri, Vicia benghalensis, Vicia lutea, Malva neglecta, Malva sylvestris, Daucus carota, Verónica arvensis, Verbascum pulverulentum, Verbascum sinuatum, Cirsium vulgare, Cirsium arvense, Capsella bursa-pastoris, Hirschfeldia incana, Papaver rhoeas, Papaver dubium, Silene alba, Scorzonera laciniata, Artemisia campestris, Tragopogon perrifolius, Avena barbata, Avena sterilis, Bromus hordeaceus, Hordeum murinum y Vulpia myuros entre otras muchas.

4. Cultivos existentes y comunidades vegetales asociadas.

Los cultivos, tanto en cuanto a sus características técnicas agronómicas, como en cuanto a las comunidades vegetales de malas hierbas que sustentan, se pueden distinguir en tres grupos:

A continuación, pasamos a detallar cada uno de ellos:

OLIVARES Y VIÑEDOS

Aunque la importancia superficial de estos cultivos sea en la actualidad escasa, el olivo y la vid han estado tradicionalmente asociados a la agricultura local desde los tiempos más antiguos. Del primero, se localizan diversas parcelas por la mitad septentrional y una gran masa al Sur del centro urbano, mientras que el viñedo se encuentra repartido por toda la mitad occidental.

Del olivo se cultivan las variedades “Cornicabra”, “Manzanilla”, “Gordal” y “Oznal”, predominando absolutamente la primera de ellas. Los rendimientos obtenidos oscilan en torno a los 350 y 400 Kg. De aceituna por hectárea, con unos rendimientos en aceite del 20 – 22 %.

En los viñedos, la variedad “Garnacha” o “Tinto de Navalcarnero” acapara el 95% del total, correspondiendo el resto a las variedades “Jaén” y “Cencibel”. Los portainjertos mas utilizados son “Coulderc 3.309″, “Castel 196-17″, “Rupestris de Lot” y “Riparia Gloria de Montpellier”. El viñedo municipal tiene una edad aceptable, ya que el 60% de las cepas tiene entre 20 y 40 años, siendo menores de esa edad el 15% de las viñas. La producción es variable, oscila entre 1,5 y 4 Kg. Por cepa, para densidades de 1.600 a 2.000 pies por hectárea, generalmente dispuestas a marco real o a trasbolillo. La totalidad de la producción se dedica a vinificación, existiendo bodegas próximas en Navalcarnero y El Álamo.

Las comunidades herbáceas de malas hierbas propias de estos cultivos, muy cuidados y escardados, mantienen numerosas especies comunes a los secanos de cereal contiguos, aunque en el olivar y el viñedo prosperan y dominan más ciertas especies. Entre las gramíneas, son sin duda las avenas locas (Avena barbata y Avena sterilis) las más frecuentes, mientras que entre las adventicias de hoja ancha, Diplotaxis muralis, Inula graveolens, Heliotropium europaeum, Amaratum albus y Solanum nigrum subsp. Villosum, son las que más abundan.

SECANOS

La inmensa mayoría de los terrenos municipales están labrados y dedicados a cultivos de secano. Se catalogan como labor intensiva sin arbolado, ocupados por cultivos herbáceos. La alternativa seguida es, en el 99% de los casos, la de año y vez, con un predominio actual de la cebada sobre el trigo. En pequeña proporción se cultiva –o se ha cultivado recientemente-, avena, girasol y diversas leguminosas (garbanzos, habas para grano, guisantes para grano, veza para grano, yeros y lentejas). Las producciones medias oscilan en torno a los 1.800 – 2.000 Kg./Ha. de cebada, 1.300 – 1.500 Kg./Ha. de trigo, 800 – 900 Kg./Ha. en garbanzo y lenteja, 900 – 1.500 Kg./Ha. en yeros o veza (grano) y 300 – 400 Kg./Ha. para el girasol.

Son numerosas las especies adventicias en estos secanos de suelo ligero. En dicha comunidad dominan ciertas especies, que en cada parcela varían con la posición fisiográfica, grado de nitrificación, humedad edáfica, etc. Predominan, entre las gramíneas, Lolium temolentum, Phalaris paradoxa, Poa annua, y sobre todas, la avena loca (Avena barbata Pott y Link.), mientras que en cuanto a las dicotiledóneas, son Verónica triphyllos, Capsella bursa-pastoris, Geranium molle, Fumaria officinalis, Mercurialis annua, Stellaria media, Anagallis arvensis, Cirsium arvense, Marrubium vulgare, Agrostema githago, Lithospermum arvense, Ranunculus arvensis, Galium tricorne, Galium spurium y Papaver rhoeas, los residentes más tenaces.

REGADIOS

Cada vez van adquiriendo mayor entidad, en torno a los núcleos de población, los terrenos regados por aspersión. Entre ellos se diferencian los cultivos en huertos familiares, en donde se cultiva un poco de todo (cebolla, col lechuga, tomate, judía, coliflor, pimiento, ajo, zanahoria, etc…), de los cultivos herbáceos de regadío, ocupados con patata media, patata tardía, alfalfa o trigo. Apenas hay frutales, diseminados por las huertas, entre los que predomina el manzano. También existe algún vivero de especies ornamentales. Los rendimientos son asimismo variables, dependiendo de los cuidados proporcionados al cultivo. Como datos indicamos las producciones medias de algunos cultivos. Entre 25.000 – 30.000 Kg./Ha. para la cebolla, 20.000 – 22.000 Kg./Ha. de col y entre 35 y 38.000 Kg./Ha. de tomate. Para la patata tardía se recogen entre 18 y 20.000 Kg./Ha., y algo mas para la media, y entre 45 y 47.000 Kg./Ha. de alfalfa.

Las especies adventicias adquieren gran importancia en los cultivos regados, no debiéndose descuidar su lucha pues invaden rápidamente el terreno. Entre ellas, van dominando especies introducidas, sobre todo entre las gramíneas, muy adaptadas a este tipo de cultivos con agua suficiente, son de ciclo C-4, manifiestamente termófilas, por lo que no compiten con las especies autóctonas.

Asi pues, entre las especies de hoja estrecha, son Setaria viridis, Setaria pumilla, Echinochloa colonum, Echinochloa crus-galli, Phalaris paradoxa, Digitaria sanguinalis y Sorghum halepense, las que predominan. De hoja ancha, son Sinapis arvensis, Anagallis arvensis, Stellaria media, Raphanus microcarpus, Raphanus raphanistrum, Silene dichotoma, Anthemis arvensis, Vicia hirsuta y Polygonum aviculare, las más extendidas.

5.4. Fauna.

La fauna del municipio de Moraleja de Enmedio se corresponde con la habitual en el tipo de comunidades vegetales descritas, y en este caso, empobrecida notablemente y con índices de diversidad muy bajos, debido a la degradación de las distintas etapas seriales, tanto en el área que nos ocupa como, en mucha mayor medida, en bastantes de los territorios próximos, especialmente hacia el Noreste y Este.

Muchas de las especies que a continuación se enumeran pueden considerarse como raras y esporádicas en los campos de Moraleja de Enmedio, proviniendo de áreas próximas, algunas veces aparecen aquí, amparados por los territorios colindantes de Arroyomolinos y Batres.

Comenzando por los mamíferos, hay que indicar que todavía hay algunos conejos en las escasas zonas de matorral del Oeste. Esporádicamente aparecen liebres procedentes de los campos de Arroyomolinos, en donde cada vez van escaseando mas en un territorio en que antaño fueron muy abundantes. Fuera de estas dos especies cinegéticas, la habitual cohorte de ratones de campo, topillos, topos, musarañas y erizos, -siendo estas tres ultimas especies francamente escasa y limitadas a las pocas partes con matorrales y escondrijos a lo largo de algunas vaguadas o a las inmediaciones de huertas próximas al pueblo-, completan el limitado elenco de mamíferos terrestres, sin olvidarnos de la presencia de las innumerables ratas y ratones, que se asientan en las construcciones humanas y también en el campo, amparados por los desperdicios arrojados. De los depredadores tan solo se puede observar muy de vez en cuando algún zorro, que como en el caso de las liebres, proceden de los campos incultos de Arroyomolinos. Difiere el autor del proyecto en cuanto a la existencia esporadica de liebres y conejos en los campos de moraleja de enmedio, pues en la actualidad existe gran nùmero de estos mamiferos en nuestro termino municipal.

Los reptiles y anfibios son muy escasos, tan solo se pueden ver, en la proximidad de construcciones humanas y escombreras y terrenos removidos, alguna salamanquesa y la inevitable lagartija ibérica, o en los terrenos con matorral, algunas lagartijas cenicienta, y en las vaguadas, el sapo y la rana común.

Las aves son los vertebrados mejor representados. Aunque tampoco se puede decir que mantengan poblaciones notables. En las zonas de matorral del Oeste, próximas a encinares de Batres y Arroyomolinos, se pueden ver, muchas veces procedentes de esos municipios, pero no nidificantes en Moraleja de Enmedio, las siguientes especies: paloma torcaz, abubilla, urraca, escribano montesino, totovía, mirlo común, herrerillo común, gorrión molinero, zorzal charlo, carbonero común, verdecillo, reyezuelo listado, alcaudón real, verderón y pinzón vulgar. Entre los arboles de bordes de arroyos, -olmos, chopos o salgueros-, se localizan el escribano soteño, chochín, petirrojo, zarcero común, ruiseñor común y ruiseñor bastardo, además de algunas de las especies antes mencionadas. Mas propiamente en torno a las casas s e encuentran el gorrión común, jilguero, estornino negro, golondrina común y la ya casi desaparecida lechuza. Algunos rapaces diurnos sobrevuelan las extensiones del municipio, pero siempre estos hacen de territorios de caza potencial, no de área de cría. Se han observado cernícalos, ratoneros y milanos reales, estos últimos procedentes de los pinares próximos. Las especies cinegéticas, como la perdiz o la codorniz son relativamente abundantes al existir numerosas siembras en secano. No obstante la mayoría de los efectivos, como en otras partes, proceden de sueltas de criaderos.

5.5. Edafología

Los suelos del municipio abarcan, como consecuencia de su condicionamiento geológico y posición fisiográfica, varios tipos que pasaremos a enumerar someramente.

La naturaleza geológica del territorio rige su morfología y permite establecer analogías y contrastes con otras zonas provinciales. Junto con el clima, es factor determinante de la formación de los suelos y, en definitiva, de su vegetación y de sus usos. Desde este punto de vista, subrayamos algunos aspectos geológicos de la zona, además de su encuadre general.

El conjunto considerado esta asentado en la rampa de Madrid, que comprende las facies detríticas de borde, compuesta por arcosas feldespáticas resultado de la sedimentación de origen mecánico de los relieves graníticos y metamórficos de la Sierra de Guadarrama. La datación de estas facies detríticas que jalonan los bordes de la semicubeta sedimentaria del tajo es Miocena, del Burdigalense superior al Vidoboniense superior.

Los suelos absolutamente predominantes son la tierra parda meridional sobre arcosas. Son suelos silíceos de textura arenosa o franco arenosa y pobres en bases. De perfil A (B) C, con un horizonte A muy poco desarrollado, en el que las condiciones estivales adversas dificultan y paralizan los procesos de humificación. Son bastante profundos, superando casi siempre los 40 cm., ligeros, en ellos el paso de horizontes queda poco claro. El pH es moderadamente ácido, la capacidad de cambio baja, de 10 a 30 meq. por 100, ya que la arcilla es de tipo illítico, micas y cloritas, predominando el calcio de cambio sobre las demás bases en el complejo de cambio, en el que el grado de saturación no alcanza mucho mas del 60%. El contenido de fósforo, nitrógeno y calcio asimilables es bajo, tan solo el potasio alcanza valores medios. En la arena predomina la fracción gruesa sobre la fina, y en muchas ocasiones, en la fracción fina la arcilla alcanza valores superiores al limo. Se suelen utilizar con buen rendimiento para el cultivo cerealista.

Según los criterios de la clasificación americana Soil Taxonomy, 1.975, los suelos de gran parte del termino se clasifican dentro de los Entisols en el suborden (….) y grupo de los Xerorthents. Dentro de este gran grupo, se diferencia entre Tipic Xerorthents, que serian aquellos sin contacto lítico dentro del primer medio metro del perfil y con una parte del horizonte saturado de bases (por NH4 o Ac) >= 60%, o Lithic Xerorthents, que no cumplen las siguientes condiciones, siendo los primeros la practica totalidad de los existentes en el municipio. La erosionabilidad de estos suelos es considerable.

Otros tipos de suelo, asociados generalmente a los anteriores, como son los litosuelos o el xeroranker, apenas se dan en el municipio, salvo en algunos parajes de la zona más occidental, sin aprovechamiento agrícola. Estos suelos se pueden considerar como una fase de erosión de zonas de tierra parda meridional.

En la parte oriental del municipio, al Sur del núcleo urbano, localizamos diversas áreas con suelos más rojizos y fuertes –no obstante franco arenosos-, que se podrían considerar como de transición hacia los suelos pardos no cálcicos, típicos de las terrazas de los grandes ríos peninsulares, y que se encuentran representados abundantemente en los municipios más bajos de la Comunidad de Madrid. Según la clasificación americana se determinarían como Xerochrepts, dentro del gran grupo de los Inceptisols.

En el valle del arroyo de Valdecastellanos y el tramo final de los de Valdehigueras y Val de las Fuentes, con coluviones recientes cuaternarios, aparecen arenas sin desarrollo pedológico, con perfil A/C, sin subhorizonte de diagnostico, aunque en algunos casos se aprecian indicios de un cámbico. Se clasifican dentro de los Entisols, entre los Xerofluvents.

6. CLIMA.

La estación termopluviométrica de Getafe, situada a unos diez kilómetros al Noreste de la divisoria municipal de Moraleja de Enmedio –y a poco mas de su casco urbano-, nos ofrece unos datos que podemos considerar como representativos y aceptables, a falta de otros más próximos y la relativa homogeneidad territorial, todo caso de que los de la otra estación próxima –situada en Navalcarnero y tan solo pluviométrica-, a una distancia pareja hacia el Noroeste, no varían sustancialmente, aunque arrojan valores algo mas altos en cuanto a la pluviometría (en torno a los 500 mm. anuales) y es una localización ligeramente más suave en lo referente a las temperaturas estivales. La de Getafe, es una estación climatológica que posee una larga secuencia (32 años para los datos termométricos y 34 años para los pluviométricos. En realidad la altitud es más similar a la de Navalcarnero, pero la posición fisiográfica es intermedia entre ambas estaciones, mientras que la fisonomía vegetal actual aconseja más prudente tomar los datos –algo más áridos- de la estación de Getafe, si bien se puede considerar que los terrenos más occidentales registren datos climáticos más próximos a los de Navalcarnero. Otra estación pluviométrica, situada en Pinto (C.D.-A.), al Sureste de Moraleja de Enmedio, presenta cifras prácticamente idénticas a las obtenidas en Getafe, con una secuencia de datos bastante menor (18 años).

La pluviometría media anual es de 442,8 mm., con una distribución bastante uniforme desde noviembre a mayo, pero bastante mas baja en la primera mitad del otoño, por lo que el 62% del total de lluvia se recoge en invierno y primavera. En verano, como es habitual, la pluviometría desciende de mas del 50% de cualquier otra estación. En el observatorio de Pinto se registran 445,4 mm. anuales –con idéntica distribución estacional-, mientras que en el de Navalcarnero la cifra asciende a 529,5 mm., debiéndose la diferencia ala pluviometría invernal, mucho mayor, y a un ligero aumento en la otoñal, manteniéndose las de primavera y verano análogas a las de Getafe.

Durante el periodo comprendido entre noviembre y mayo, la pluviometría media mensual es bastante homogénea, oscilando entre los 40,7 mm. de enero y los 50,1 de abril. En octubre desciende a 37,3 mm., mientras que en julio y septiembre oscila en torno a los 30 mm. El mes más seco es julio, con solo 8,3 mm. La distribución estacional en las precipitaciones se refleja a continuación:

* Precipitación en invierno …. 135,9 mm. … 30,7 %
* Precipitación en primavera …. 138,9 mm. … 31,4 %
* Precipitación en verano …. 51,6 mm. … 11,6 %
* Precipitación en otoño …. 116,4 mm. … 26,3 %

Por lo que se refiere al régimen térmico, la temperatura media anual es de 14,1ºC, con valores medios que oscilan entre los 24,7ºC de julio y los 5,6ºC de enero. En el observatorio de Pinto también se registran 14,1ºC de temperatura media anual, mientras que para el de Navalcarnero la cifra desciende un poco, siendo de 13,6ºC.

En cambio, en cuanto a la Evapotranspiración Potencial (E.T.P.) se refiere, los valores de la estación climatológica de navalcarnero son parejos con los obtenidos en Getafe, dando respectivamente valores de 759,2 y 775,8 mm. La distribución es análoga a lo largo del año, por lo que al ser este un parámetro más utilizable agricolamente, refleja la similitud de ambas zonas en cuanto a las necesidades estivales de agua para los cultivos.

La temperatura anual media de las máximas es de 20,0ºC, dándose la media de las máximas mas altas en julio, con 32,2ºC.

La temperatura media anual de las mínimas es de 8,3ºC, dándose la media de las mínimas mas baja en enero, con 1,3ºC.

El periodo normal libre de heladas se sitúa entre el 22 de abril y el 28 de octubre.

Según la clasificación agroclimática de J. Papadakis, el municipio de Moraleja de Enmedio pertenece al tipo climático mediterráneo continental templado, con inviernos tipo Avena fresco y veranos tipo Arroz. Por lo que respecta al tipo de humedad, los índices de humedad mensuales y anuales (índice anual de 0,54), la lluvia de lavado (142,9 mm.), la distribución estacional de la pluviometría, etc., lo definen como Mediterráneo seco.

En cuanto a la potencialidad agroclimática de la zona, arroja un valor de 9,6 para el secano, y 43,8 para el regadío en el índice C.A. de L. Turc, lo que equivale a unas 5,8 Tm. de M.S./Ha. y año en secano y de 26,3 Tm. en regadío.

A continuación se resumen los datos termopluviométricos de la estación considerada, cuyas coordenadas son: 40º18´N; longitud: 00º02´W y altitud: 623 metros, y se representa el diagrama ombrotérmico (gráfico de Walter y Lieth). Las coordenadas de la estación de Pinto “C.D.A.” son: latitud: 40º14´N; longitud: 00º01´W y altitud: 605 metros, mientras que las de la estación de Navalcarnero son: latitud: 40º17´N; longitud: 00º19´W y altitud: 671 metros.

Índice del Parque Jardín Botánico de Moraleja de Enmedio: