El grupo alemán Deutsche Telekom, compañía de telecomunicaciones integradas, ha dado un paso más en cuanto al uso de aplicaciones de IoT se refiere. La compañía cuenta ya con dos colmenas inteligentes en los terrenos de los alrededores de su sede en Bonn, equipadas con tecnología IoT y conectadas a la red de máquinas y sensores de Deutsche Telekom (NarrowBand IoT o NB-IoT para abreviar). El cuidado y mantenimiento de las colmenas y sus abejas lo lleva a cabo un apicultor local con el fin de cuidar y preservar la especie y el medioambiente, contribuyendo a la biodiversidad.

Los sensores inteligentes mencionados recolectan y transmiten datos de temperatura, humedad, nivel de llenado y peso de los paneles y sonidos. Estos datos van directamente de la colmena al apicultor a través de la nube de T-Systems, pudiendo comprobar todos los niveles, datos e información de la colmena a través de una aplicación móvil. Además, el apicultor incluso puede conocer si las abejas están sanas o no y monitorizar y evaluar el comportamiento de las mismas o las condiciones del panel. De esta manera, se produce una gestión de las colmenas más eficiente y productiva, en la que el apicultor no debe comprobar las colmenas constantemente, ahorrando así tiempo, coste y viajes innecesarios y, por otro lado, mejorando el entorno natural de las abejas y disminuyendo su intrusión en el mismo.

Además, el grupo cuenta con otras dos colmenas digitales en el centro de Innovación de T-Systems en Munich, que también transmiten la información a la sede en Bonn. De esta forma, se recolectan los datos de ambas colmenas para compararse y contrastar las condiciones en diferentes sitios. De esta forma, la digitalización y las nueva stecnologías contribuyen a generar múltiples estudios sobre las mismas y asegurar la sobrevivencia de la especie.

Las abejas son importantes para los humanos y la naturaleza 

Un 80% de las 2,000 a 3,000 plantas cultivadas y salvajes nativas de Alemania dependen de las abejas para su polinización. Los expertos están convencidos de que, “La humanidad moriría de hambre sin las abejas”. De acuerdo con el Deutsche Imkerbund (Asociación de Colmenares Alemanes), unas 870,000 colonias de abejas en esta parte del mundo viajan de flor en flor recolectando polen y néctar. En verano, la población de cada colonia crece a entre 40,000 y 60,000.

Además, según un estudio realizado el año pasado por economistas agrícolas de la Universidad de Hohenheim en Alemania, la polinización de las abejas genera un estimado de 1.6 billones de euros por año, 13 veces más que la contribución de la industria de la miel y la cera de abejas. El estudio revela la importancia de las abejas para la economía nacional, ya que sin la polinización, los ingresos de los cultivos agrícolas caerían, en promedio, un 41 por ciento.

Las abejas están muriendo

A ello hay que unir que un importante estudio científico de 2017 descubrió que el número de insectos voladores beneficiosos ha bajado un 75 por ciento en los últimos 30 años. Las causas exactas de la mortalidad de las abejas son desconocidas; entre las causas posibles se encuentran los pesticidas, paisajes monótonos, falta de fuentes de alimentación, pérdida del hábitat natural, o parásitos como el ácaro varroa.

Las Naciones Unidas declararon este año el 20 de Mayo como el Día Mundial de las Abejas para crear conciencia del importante papel que juegan estos insectos y su número cada vez menor.