Si existe un producto versátil, este es el mate. Y es que, existen tantas formas de tomar el mate como imaginación tengamos. Eso sí, nada mejor que optar por las formas más clásicas para saborear plenamente esta rica planta. ¿Estás de acuerdo?

Qué duda cabe que el mate provoca una sana adicción. Quien lo prueba y a tenor de los beneficios del mate, hace de ésta una de sus bebidas de cabecera. Podemos comprar mate y consumirlo a todas horas: como desayuno, a media mañana, después de comer, como merienda, antes de dormir… Aunque es una bebida muy consumida en países como Argentina o Brasil donde llegan a producir alrededor de 700.000 y 500.000 toneladas respectivamente al año (algo así como el 80% de la producción mundial), es una bebida cada vez más consumida en Europa.

¿Cómo tomar yerba mate?

Infusión. Es la forma más habitual de tomar yerba mate. Ésta se prepara en un recipiente que también recibe el nombre de mate, en él se vierte agua caliente y se succiona gracias a una bombilla.

Tereré. Es precisamente la preparación de la yerba mate pero en agua muy fría. Al igual que la yerba mate como infusión, el tereré se consume en cualquier parte del año. Se le suele agregar mezcla de yerbas medicinales como pueden ser la menta o el cedrón.

Mate cocido. Muy habitual, para preparar mate cocido se calienta agua primero, se le añade la yerba mate antes de hervir y más tarde se cuela para servir en taza. La diferencia entre preparar el mate como infusión que como mate cocido es que en este último caso se eliminan los palitos y el polvo. Fue popularizado en el siglo XVII por los jesuitas.

Mate con leche. Se prepara con la leche muy caliente, a unos 75º u 80º C como los grados de una infusión. Se colocan ¾ partes de yerba mate en un recipiente, se tapa con la palma de la mano y se agita por unos segundos. Vuélvalo a su posición normal, dejando el contenido inclinado a unos 45°. Humedezca la yerba con un poco de leche tibia, dejando la parte superior seca. Se le puede añadir canela, clavo de olor  o coco rallado.

Mate de pomelo. Quien dice pomelo -el más indicado-, dice cualquiera otra fruta que proporcione un rico aporte de vitaminas y cuya consistencia y forma sea parecida a esta. Elije un pomelo, y realiza en el centro un agujero como para colocar yerba mate. Vierte agua tibia en el costado vacío, deja reposar unos instantes, coloque la bombilla inclinada en la yerba mojada y ¡a disfrutar!

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