Crassula ovata, comúnmente llamada árbol de jade, es una planta suculenta originaria de África del Sur.

Descripción

Crassula ovata es una planta perenne, con ramas gruesas y hojas carnosas de 3 a 7 cm, que crecen en pares opuestos a lo largo del tallo. Las hojas son de un característico color verde jade y algunas variedades pueden desarrollar un tinte rojizo en los bordes cuando se exponen a elevados niveles de insolación. Los tallos jóvenes tienen el mismo color y textura que las hojas, volviéndose leñosos y marrones con la edad. Bajo las condiciones adecuadas, producen flores blancas o rosadas en los inicios de la primavera.

Cultivo y usos

Como las demás suculentas, requiere riego normal cuando el suelo está seco durante el verano y muy poca agua durante el invierno. Regar en exceso puede ocasionar la caída de las hojas.

Crece en exposiciones soleadas y sombra parcial, sin embargo no tolera la sobre-exposición al sol o calores extremos, ya que provocan la caída del follaje, quemaduras en las hojas o pudrición del tallo. En invierno tolera heladas ligeras, pero el exceso de frío puede matarla.

El característico porte arbóreo de esta especie requiere de podas, con el fin de que el tronco pueda soportar el peso de las pesadas hojas y ramas que van formando la copa. Estas podas se deben realizar en primavera, antes de que comience la estación de crecimiento, con ellas se estimula el engrosamiento del tronco y el crecimiento de las raíces. Los nuevos brotes surgirán al cabo de algunas semanas alrededor de los callos formados en las ramas podadas.

Suelo

Crece mejor en suelos con buen drenaje libre de turba u otras partículas que retengan grandes cantidades de agua. Algunos cultivadores recomiendan suelo con una mezcla de humus orgánico, perlita, arena o grava. Otros han utilizado fibra de coco, corteza de pino y piedras del río. El consenso general entre los productores es que el suelo debe drenar con rapidez y se debe permitir secar entre riegos, así que tener una buena cantidad de arena y grava en la mezcla es esencial.

Floración

Para estimularla se debe dejar de regar por completo en otoño. La combinación de días más cortos, noches frías y falta de agua durante varias semanas producirán la floración alrededor de finales de diciembre.

Propagación

Se propaga fácilmente por esqueje de tallos o de hoja. En la naturaleza, los tallos y las hojas a menudo se desprenden cayendo al suelo, y después de unas semanas, pueden echar raíces y formar una nueva planta.

Usos

En jardinería se usa en rocallas o plantada en grandes macetas en el exterior en climas templados. También se suele utilizar como bonsai de interior ya que puede controlarse muy bien su crecimiento.

Fuente: Wikipedia