En nuestro país, el paisajismo y la figura del profesional que proyecta paisajes integrados en el medio natural o urbano, siguen siendo los grandes desconocidos. Según Andreu Arriola Madorell, arquitecto especializado en Proyectos, Urbanismo e Historia y fundador del estudio Arriola & Fiol arquitectes, se trata de una disciplina muy nueva que empieza a ‘echar raíces’ en el programa académico de algunas universidades. El paisajismo, especialmente el urbano, se vislumbra como algo integrador que se sirve de todos los elementos que forman ese entorno. Siempre que “hagan ciudad”, asegura. En otro orden de cosas, ¿se puede ser sostenible y amable con el medio ambiente, sin dejar de lado criterios artísticos? Arriola opina que sí, y así lo argumentó para Interempresas.

En general, ¿se conoce lo suficiente el paisajismo y, por ende, a los paisajistas en nuestro país?
Creo que no. Se trata de una disciplina relativamente nueva en España. Aunque sí es cierto que existe una tradición en todo aquello relacionado con los jardines, desde que se crearon los de la Alhambra, Aranjuez y tantos otros. Sin embargo, la figura del paisajista como profesional que observa y proyecta paisajes integrales e integrados en el entorno natural y urbano no existe. Nuestras universidades han empezado a incorporar programas específicos de grado superior en Paisaje, hace pocos años atrás.

¿De qué manera definiría el paisajismo urbano? ¿Cree que se limita al diseño e instalación de jardines verticales y azoteas ajardinadas?
No, en absoluto. Los jardines verticales y las azoteas ajardinadas no hacen ciudad. El paisajismo urbano utiliza todos los materiales que componen la ciudad y se desarrollan a una escala mayor. En este sentido, no solo las plazas y los parques, sino también un aparcamiento o una gasolinera forman parte del conjunto urbano y deben ser proyectados con criterios de paisaje.

A la hora de diseñar un proyecto de paisajismo aplicable a espacios públicos como plazas, parques, etc., ¿qué criterios se suelen tener en cuenta?
Exactamente los mismos que ya he mencionado. Observar todos los materiales que forman parte del paisaje urbano trabajando con ellos para componer un paisaje integrador y no excluyente.

¿Hasta qué punto influyen en el desarrollo de un proyecto paisajístico la sostenibilidad (poco consumo de agua, elección de unas especies vegetales u otras) o el respeto medioambiental? ¿Y otras características del entorno, como la temperatura, la luz, el suelo, por citar algunas?
Mucho. No solo por la inevitable conciencia sostenible y medioambientalista de nuestros tiempos, sino porque forma parte de la misma esencia del paisajismo. El paisaje, tal como lo entendemos nosotros, debe ser integrador, no excluyente. Debe formar parte de un todo en el que se integra de forma natural, como si siempre hubiera estado allí. Proyectar el paisaje es reconocer las trazas invariables del mismo contexto y trabajar con ellas. Esto se consigue integrándose en un paisaje existente que se modifica sin cambiarlo.

En su opinión, ¿qué relación se establece entre paisajismo, infraestructura y arquitectura en entornos urbanos?
Siguiendo el hilo del argumento anterior, la relación es absoluta y completa. De hecho, es difícil distinguir donde acaba uno y empieza el otro. En el Parc de l’Estació del Nord, proyectado en colaboración con la escultora Beverly Pepper, el parque es la escultura y la escultura es el parque. En el proyecto para la Gran Via de Llevant, la autopista es parte del paisaje, los puentes y los pasos elevados son una parte fundamental del parque lineal que discurre a lo largo de aquella. Infraestructura y paisaje están integrados. Suman y no se enfrentan.

A grandes rasgos, ¿qué aspectos artísticos (simplicidad, concreción, vanguardismo, por ejemplo) se valoran en la creación de un proyecto paisajístico de este tipo?
Nosotros consideramos el paisaje, el urbanismo y la arquitectura como actividades de creación artística. De hecho, utilizamos las otras artes plásticas como material de proyecto y fuente de inspiración. En el Parc Central de Nou Barris experimentamos con el paisaje cubista, utilizando algunas pinturas de Pablo Picasso de Horta de Sant Joan donde, a nuestro entender, se consigue una perfecta integración entre ciudad y paisaje, entre naturaleza y artificio.

En 1987 fundó Arriola & Fiol arquitectes junto a Carme Fiol. Desde entonces, ¿cuáles han sido los proyectos paisajísticos para espacios y áreas públicas de los que se siente más orgulloso y por qué? En estos momentos, ¿en qué proyectos está trabajando?
Todos aquellos que han colaborado en transformar la ciudad en un medio más habitable, sostenible y menos agresivo. En definitiva, todos los que, en alguna medida, han contribuido a la mejora y transformación del paisaje urbano. En Barcelona podemos citar el Fossar de les Moreres, el Parc de l’Estació del Nord, el Parc Central de Nou Barris y la Gran Via de Llevant.

Desde el año 1994, compagina su labor en el estudio Arriola & Fiol arquitectes con su cargo como profesor en el Departament de Projectes Arquitectònics de la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura de Barcelona. ¿Cuáles son las últimas tendencias en paisajismo y arquitectura? ¿Qué queda todavía por hacer?

Las últimas tendencias son siempre los proyectos que tenemos sobre las mesas del estudio. Micro-urbanismo, eco-barrios, viviendas dotacionales y sostenibles, bio-mímesis, eco-parques e infraestructuras biónicas.

Fuente: Interempresas