Naciones Unidas declaró, 2010, el Año Internacional de la Biodiversidad con el objetivo de frenar la pérdida de diversidad biológica. Ecologistas en Acción hace balance y acusa a la Consejería de Medio Ambiente de desidia y de favorecer la destrucción de la biodiversidad. No sólo, no se ha avanzado en la resolución de este problema, si no que se ha producido un grave retroceso en materia de conservación de la naturaleza.

La biodiversidad o diversidad biológica hace referencia a la amplia variedad de seres vivos sobre la Tierra y comprende igualmente la pluralidad de ecosistemas y las diferencias genéticas dentro de cada especie.

La diversidad biológica es sumamente importante en una región tan transformada como Madrid, pues los ecosistemas proporcionan servicios ambientales esenciales para la vida urbana y rural (retención y almacenamiento de agua, producción de pastos utilizados por el ganado, proporciona espacios naturales de disfrute y ocio, captura de dióxido de carbono, estabilidad climática, protección del suelo frente a la erosión por lluvias torrenciales, etc)

A pesar de esta importancia, la Comunidad de Madrid, se encuentra ante una problemática que, por ser global, no deja de ser menos relevante en la región. Las acciones humanas están contribuyendo a la pérdida de biodiversidad. Esta pérdida de biodiversidad se refiere a la merma de ecosistemas, lo que conlleva a la pérdida de las poblaciones y especies que habitan en ellos. Las amenazas más importantes a la diversidad biológica en Madrid son el uso que se está haciendo del suelo, el cambio climático y la invasión de especies exóticas.

Madrid es la comunidad autónoma con mayor grado de urbanización del territorio español, según datos del Observatorio de la Sostenibilidad de España. En los últimos 25 años la transformación del suelo por urbanización, infraestructuras, campos de golf, etc, ha supuesto la pérdida de 21.212 ha de zonas agrícolas y 12.241 ha de superficie forestal. Esta pérdida de suelo natural supone la destrucción de ecosistemas y por ende la de especies. Esta situación es especialmente crítica en el caso de zonas húmedas y su repercusión sobre los anfibios.

Frente al problema de pérdida de biodiversidad en la Comunidad de Madrid, la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, ha dejado pasar este año sin, tan siquiera, esforzarse por difundir la importancia que tiene la conservación de la biodiversidad. Es más, no sólo no se ha avanzado en la resolución de este problema si no que se ha producido un retroceso en materia de conservación de la naturaleza. Se ha perdido un gran oportunidad.

La Comunidad de Madrid sigue sin revisar el Catálogo Regional de Especies Amenazadas que data de 1992 y está obsoleto. Tampoco ha aprobado ningún plan de recuperación de especies en peligro de extinción. Es la única comunidad autónoma de planes específicos de gestión de especies invasoras. Sigue sin resolver cuestiones tan dramáticas como la contaminación de la laguna del aceite, en el Parque Regional del Sureste donde todos los años mueren cientos de aves acuáticas. Tampoco ha resuelto el problema de los atropellos de miles de sapos comunes (a pesar del declive generalizado de los anfibios, en la carretera M-301, a su paso por el Parque Regional del Sureste.

A estos problemas sin resolver hay que añadir la política de repoblaciones con especies alóctonas (especies que no son propias de los ecosistemas madrileños). Anualmente se repueblan embalses y ríos con trucha arcoiris, una especie de origen norteamericano que está poniendo en riesgo la supervivencia de la trucha común que sí es autóctona. De igual manera, pero en el ámbito forestal, la Comunidad de Madrid, viene repoblando la Sierra de Guadarrama y la Sierra Norte con especies de coníferas inadecuadas como el pino negro, especie del Pirineo y de Centroeuropa o, incluso con pseudotsuga, especie americana.

Por último hay que recordar que este año 2010, ha entrado en vigor el Plan de Ordenación de Recursos Naturales de la Sierra de Guadarrama (PORN) que permite la reclasificación masiva de dehesas y pastizales en el piedemonte serrano.

Igualmente se ha aprobado del Plan de Gestión del Espacio Protegido Red Natura 2000, Cuencas y Encinares de los ríos Alberche y Cofio, en el suroeste de la región. La zonificación y la diversidad de usos permitidos (urbanización, campos de golf, etc), complementarios y valorables es tal que resultará imposible conservar los habitats esenciales para la conservación de especies tan sensibles como el águila imperial, el buitre negro, la cigüeña negra, la recuperación del lince ibérico, etc.

Ecologistas en Acción lamenta que frente a la inexistencia de líneas de trabajo consolidadas en datos científicos, en la Comunidad de Madrid, la Consejera de Medio Ambiente Ana Isabel Mariño pierda el tiempo y despilfarre el dinero público en actos propagandísticos carentes de contenido, como el que hoy se celebrará en el Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Viñuelas construido por AENA como medida compensatoria a los graves impactos ambientales producido por la ampliación del aeropuerto de Barajas, entre otros en el río Jarama, incluido en el Lugar de Interés Comunitario (LIC) de las Cuencas de los ríos Jarama y Henares.

A continuación se hace una relación de los diez problemas más relevantes, relacionados con la ausencia de medidas para resolver la pérdida de biodiversidad y el retroceso sufrido en materia de conservación de la naturaleza, en la Comunidad de Madrid:

Problemas sin resolver:

1) En la Comunidad de Madrid hay 18 especies catalogadas en peligro de extinción (insectos como la mariposa Parnasiuss apollo, peces como el barbo comiza, anfibios como el tritón alpino, reptiles como el galápago europeo, aves como el águila imperial, mamíferos como la nutria o el lince). Desde el año 1994, existe la obligación de elaborar planes de recuperación de estas especies en los que se debería haber definido las medidas necesarias para eliminar tal peligro de extinción. A día de hoy, no se ha aprobado ningún plan de recuperación, lo que supone que no se están tomando medidas coordinadas y de ámbito regional para proteger ni los habitats, ni las especies.

2) El Catálogo Regional de especies amenazadas data de 1992, actualmente ha quedado obsoleto. No recoge especies que requieren su inmediata protección (como por ejemplo todas las especies de anfibios madrileños) y, sin embargo, incluye especies que por su proliferación no es necesaria su catalogación (por ejemplo la cigüeña blanca). Esta circunstancia supone, entre otras, que se autorice la transformación de habitats esenciales para algunas especies y, por tanto, su eliminación. Por ejemplo humedales temporales esenciales para la reproducción de sapos, tritones, etc.

3) Madrid es la única comunidad autónoma que carece de planes específicos de gestión de especies invasoras. La proliferación de especies invasoras es una de las principales causas de pérdida de biodiversidad. En Madrid, existen graves problemas con especies como el mapache que se ha extendido por los ríos Jarama y Henares y la tortuga de Florida que lleva años reproduciéndose, especialmente, en embalses.

4) Todas las especies de anfibios, en la Comunidad de Madrid, están en franco declive por la desaparición de zonas húmedas y del cambio climático. A pesar de la necesidad de proteger a este grupo de vertebrados, en Madrid, en la carretera M-301, en San Martín de la Vega, todos los años, mueren atropellados miles de sapos comunes (Bufo bufo) sin que se tome ninguna medida. Los atropellos se producen en un espacio protegido, el Parque Regional del Sureste y es consecuencia de la inexistencia de pasos de fauna que permitan que estos animales se desplacen desde sus zonas de ivernada a los de reproducción.

5) Desde hace dos décadas, dentro del Parque Regional del Sureste, en Arganda del Rey, existe una laguna contaminada por el vertido de aceites industriales y lodos ácidos de caliza. Se ha convertido en una trampa para cientos de aves, especialmente, acuáticas que se posan sobre la laguna y al impregnarse de aceite les es imposible salir y mueren. A pesar de las promesas de la Consejería de Medio Ambiente sobre la descontaminación de la laguna, y de haber sido adquirida por la Comunidad de Madrid, nada se ha hecho a día de hoy. En el fondo se acumulan cadáveres de aves como garzas, ánades y alguna limícola. Además los gases que se desprenden de la laguna resultan altamente tóxicos para fauna y personas.

Retrocesos en materia de protección de la naturaleza:

6) A pesar del daño que las especies alóctonas ocasionan entre las especies autóctonas, la Consejería de Medio Ambiente, ha destinado 224.000 euros a repoblar ríos y embalses con trucha arco iris. Este presupuesto se ha visto incrementado a 238.00 euros en los presupuestos de 2011. La trucha arcoiris es una especie alóctona de origen norteamericano que está poniendo en riesgo la supervivencia de la trucha común, una especie autóctona y desparecida en muchos tramos de ríos, y arroyos en la región.

7) Repoblaciones con especies vegetales impropias de la zona dañando gravemente los ecosistemas forestales. Plantaciones de pino negro (propio del pirineo y Centroeuropa) y pseudotsuga (origen norteamericano) en la Sierra de Guadarrama y Sierra Norte de Madrid, dentro del Plan de Repoblaciones de la Comunidad de Madrid. Estas plantas pueden producir desplazamientos de las especies autóctonas y además se plantan sobre zonas que originariamente han sido pastizales de montaña o han estado cubiertas de matorral. Los matorrales suelen producir frutos que utilizan las especies durante el invierno.

8) Autorización y emisión de informes favorables para ampliar el Centro de Transportes de Coslada, sobre terrenos en los que se localizan las únicas poblaciones, descubiertas recientemente en la Comunidad de Madrid de Madrid, de las especies Cynara tournefortii, catalogada en Peligro Crítico de Extinción en el Libro Rojo de la Flora Vascular, editado por el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino y Malvella sherardiana, en situación Vulnerable.

9) Entrada en vigor del Plan de Recuperación de Recursos Naturales de la Sierra de Guadarrama (PORN) que permite la reclasificación masiva de dehesas y pastizales en el piedemonte serrano, así como la destrucción del ecosistema de alta montaña mediante la unión de las estaciones de esquí de Navacerrada y Valdesquí.

10) Aprobación del Plan de Gestión del Espacio Protegido Red Natura 2000, Cuencas y Encinares de los ríos Alberche y Cofio. Se trata de la zona suroeste de la Comunidad de Madrid, donde se encuentra la mayor concentración de especies en peligro de extinción de la región y zona potencial del lince ibérico. La zonificación y la diversidad de usos permitidos, complementarios y valorables es tal que resultará imposible conservar los habitats esenciales para la conservación de especies tan sensibles.

Fuente: Ecologistas en Acción