Pues si, la reina de las Navidades, la Flor de Pascua o Poinsettia (Euphorbia pulcherrima), esa planta llamada “flor”, que lo que menos impresiona curiosamente son sus flores, pues lo realmente vistoso son las brácteas con funciones de protección de las flores.

Algún afortunado aún conservará en su casa dicha planta de la familia de las euforbiáceas (junto a otras como el ricino), pues a día de hoy puede que haya más en las basuras de tu ciudad que dentro de las casas, gracias entre otras cosas a la falta de luz, la calefacción, la falta de riego, etc.

Bien, esta bonita planta, es tóxica, no demasiado por fortuna (aunque hay ciertos autores que hablan de que su poder tóxico es mayor), siendo sus principios activos los ésteres de forbol y los triterpenos, pero bueno, no tan peligrosa como para se incluya en la lista de plantas cuya venta al publico queda prohibida o restringida por razón de su toxicidad, (según ORDEN SCO/190/2004, de 28 de enero.

Lo que si está medianamente claro son sus efectos por ingestión, produciendo ardor, irritación, náuseas, vómitos, diarrea, sarpullidos, dolor de estómago, etcétera (para saber más ver enlace), debiendo llevar cuidado con ella y suponiendo una no ingestión por personas adultas, debiendo tener cuidado eso si, con niños pequeños y mascotas.

Fuente: Ciencia y Campo