Tan futurista como real. Desde ayer, 17 universidades de 7 países compiten en Solar Decathlon por hacerse con el título de artífices de las más innovadoras y eficientes técnicas para hacer de una casa un lugar habitable y sostenible.

A ambos lados del Río Manzanares, en la denominada Villa Solar, en el corazón del proyecto Madrid Río, se asientan hasta el próximo 27 de junio las 17 competidoras para alzarse con la bandera del hogar del futuro. La entrada es libre para el público. Todas difieren por el diseño y las técnicas empleadas, pero comparten un denominador común: se alimentan sólo de energía solar.

Los equipos llegaron a Madrid hace 10 días para dar forma a los proyectos sobre los que estuvieron trabajando durante dos años. En la presentación de ayer, el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor y el rector de la Politécnica, Javier Uceda, avalados por Richard King, del departamento de Energía de EEUU, se deshicieron en halagos por el “honor de celebrar el primer Solar Decathlon de Europa en Madrid”. Los 17 grupos enfundados en sus camisetas distintivas, presenciaban eufóricos el acto. Luego, por la tarde, visitó el espacio el príncipe Felipe.

Las claves

Durante 10 días defenderán las cualidades de las casas solares en 10 categorías diferentes y ante 18 jurados. El concurso está reñido y todos ven claras sus papeletas para ganar.

Las placas que siguen el movimiento del sol para mayor eficiencia, soluciones radicales de aprovechamiento del espacio, la orientación según los puntos cardinales de los edificios o el equilibrio entre sistemas de frío y calor son las claves cumplen los participantes. Además, una óptima conjunción de arquitectura, diseño y técnica y la posible aplicación al mercado de las innovaciones propuestas serán determinantes.

No todo será competir. El Solar Decathlon tiene una agenda de actividades para concienciar al público de la responsabilidad energética en casa: el confort no es contrario a sostenibilidad.

Tres alternativas

Bambú. Principal material de la casa de la Universidad de Shanghai (China). Emite tres veces menos de dióxido de carbono que la madera.

Láminas. Navepomo, de París (Francia), concentra las placas solares en una lámina que se mueve con el sol. Se refrigera con la vegetación.

Placas. Las del proyecto de Stuttgart (Alemania) tienen un diseño pequeño. Se refrigera por sí misma. El equilibrio de la temperatura es constante.

Fuente: ADN